Lo que me llevo a ser psicólogo
Todo inicio a la edad de 13 años,
cuando estudiaba en el Colegio Seminario San Jose del departamento de
Quetzaltenango, de parte de la Comunidad Benedictina de Esquipulas, los
monjes que están al servicio de los peregrinos que visita al Cristo de Esquipulas.
Tenía mi inquietud vocacional de servir como monje; la situación fue que
durante mis años de estudio( 6 años), tuve la gran dicha de ir a terapia, el
primer psicólogo al cual yo asistía a citas, marcó mi forma de ver la vida, de
apreciar lo que realizaba, tenía mis dudas si seguir, él me escuchó atento, me
animo a que disfrutara lo que tenía durante ese año, al final del año decidiera
si seguir o no, me llamaba la atención su forma tan amena de entenderme,
conversar buenos ratos sin juzgarme, simplemente era una escucha activa, de
orientarme por diferentes dudas que tenía de la vida, la muerte, las relaciones
interpersonales que eran una dificultad, todo esto me marcó para decantarme a
investigar, indagar mas sobre la psicología, los test que nos brindaban; las
situaciones que me llevaron a discernir mi vocación por la psicología, el
conocerme, el conocer el comportamiento humano, las dudas, las certezas.
Al pasar varios años y llegar a la Universidad, ver las licenciaturas que me
brindaban, me enfoque en la psicología, en especial la psicología Clínica, los
primeros dos años, fue de mucha mas dudas que certezas, mi perseverancia se
mantenía por las amistades que fuí creando, mas que por el mero afán de
aprender, o las clases impartidas; el tercer año fue el antes y después de la
licenciatura, por primera vez, íbamos a prácticas, las realice en la farmacia
San Luis, recuerdo muy bien, el primer paciente que encontré, fue una
experiencia única, donde las técnicas o las formas de dialogar con la persona
que deseaba orientación, quedaron muy cortas, es ahí donde me dí cuenta que lo
mío era la terapia en clínica, le dí un giro creativo a la forma de abordar el
tema, era dificultad con el alcoholismo, me sentí al inicio nervioso,
preocupado, dudando de mis capacidades y formación. Entendí con el tiempo, que
esas primeras prácticas me dieron el rumbo, que cada psicólogo debe de ser
único, debe de encontrar la manera única de brindar los servicios con la
persona que lo requiera.En el transcurso de la licenciatura, realice las
segundas prácticas, era especifica con niños y niñas de párvulos, se me brindó
la oportunidad en la Escuela Residenciales del Valle, las experiencias fueron
muy gratificantes, pensaba que no era mi fuerte los niños, pero ellos me
enseñaron a que las habilidades se puede ir descubriendo y puliendo, con el
apoyo de una gran maestra Sol, logramos cambios significativos en las conductas
de los niños: rebeldía con los padres, maestra; conductas falta de control de
impulsos.
Monasterio Comunidad Benedictina Esquipulas.
En ese mismo
año, realizamos práctica pero con adolescentes, los realice con el grado de 4to
Primaria, abordamos temas: violencia familiar, duelos, divorcios, eso reflejaba
en el adolescente un control de impulsos casi nulo, comprendimos con la maestra
que el desafió era que confiaran en nosotros, poder darles soluciones a sus
problemas, encontrar herramientas para llevar una armonía en la vida,
necesitamos el apoyo de los padres o encargados de los adolescentes, nos dimos
cuenta que sin el apoyo de la familia en este caso de los padres no se pueden
lograr grandes avances, asistían a las reuniones las madres (eran las mas
interesadas), les orientamos para aplicar ciertas técnicas: tiempo
fuera, reforzamiento positivo, reforzamiento negativo. Fue una hazaña,
pero desde ese momento, llegue a la terapia familiar como base de cambio, en
niños, adolescentes y adultos, llevar una terapia familiar integrativa, es
colocar como escalón principal la comunicación, la escucha activa
(continuará).
-Cualquier comentario, pueden hacerlo llegar, estamos para apoyar en cualquier situación que se encuentre, recuerde no esta
solo/sola.
Antonio de Jesús Pérez Villeda.
Todo inicio a la edad de 13 años,
cuando estudiaba en el Colegio Seminario San Jose del departamento de
Quetzaltenango, de parte de la Comunidad Benedictina de Esquipulas, los
monjes que están al servicio de los peregrinos que visita al Cristo de Esquipulas.
Tenía mi inquietud vocacional de servir como monje; la situación fue que
durante mis años de estudio( 6 años), tuve la gran dicha de ir a terapia, el
primer psicólogo al cual yo asistía a citas, marcó mi forma de ver la vida, de
apreciar lo que realizaba, tenía mis dudas si seguir, él me escuchó atento, me
animo a que disfrutara lo que tenía durante ese año, al final del año decidiera
si seguir o no, me llamaba la atención su forma tan amena de entenderme,
conversar buenos ratos sin juzgarme, simplemente era una escucha activa, de
orientarme por diferentes dudas que tenía de la vida, la muerte, las relaciones
interpersonales que eran una dificultad, todo esto me marcó para decantarme a
investigar, indagar mas sobre la psicología, los test que nos brindaban; las
situaciones que me llevaron a discernir mi vocación por la psicología, el
conocerme, el conocer el comportamiento humano, las dudas, las certezas.
Al pasar varios años y llegar a la Universidad, ver las licenciaturas que me
brindaban, me enfoque en la psicología, en especial la psicología Clínica, los
primeros dos años, fue de mucha mas dudas que certezas, mi perseverancia se
mantenía por las amistades que fuí creando, mas que por el mero afán de
aprender, o las clases impartidas; el tercer año fue el antes y después de la
licenciatura, por primera vez, íbamos a prácticas, las realice en la farmacia
San Luis, recuerdo muy bien, el primer paciente que encontré, fue una
experiencia única, donde las técnicas o las formas de dialogar con la persona
que deseaba orientación, quedaron muy cortas, es ahí donde me dí cuenta que lo
mío era la terapia en clínica, le dí un giro creativo a la forma de abordar el
tema, era dificultad con el alcoholismo, me sentí al inicio nervioso,
preocupado, dudando de mis capacidades y formación. Entendí con el tiempo, que
esas primeras prácticas me dieron el rumbo, que cada psicólogo debe de ser
único, debe de encontrar la manera única de brindar los servicios con la
persona que lo requiera.En el transcurso de la licenciatura, realice las
segundas prácticas, era especifica con niños y niñas de párvulos, se me brindó
la oportunidad en la Escuela Residenciales del Valle, las experiencias fueron
muy gratificantes, pensaba que no era mi fuerte los niños, pero ellos me
enseñaron a que las habilidades se puede ir descubriendo y puliendo, con el
apoyo de una gran maestra Sol, logramos cambios significativos en las conductas
de los niños: rebeldía con los padres, maestra; conductas falta de control de
impulsos.
Monasterio Comunidad Benedictina Esquipulas.
En ese mismo
año, realizamos práctica pero con adolescentes, los realice con el grado de 4to
Primaria, abordamos temas: violencia familiar, duelos, divorcios, eso reflejaba
en el adolescente un control de impulsos casi nulo, comprendimos con la maestra
que el desafió era que confiaran en nosotros, poder darles soluciones a sus
problemas, encontrar herramientas para llevar una armonía en la vida,
necesitamos el apoyo de los padres o encargados de los adolescentes, nos dimos
cuenta que sin el apoyo de la familia en este caso de los padres no se pueden
lograr grandes avances, asistían a las reuniones las madres (eran las mas
interesadas), les orientamos para aplicar ciertas técnicas: tiempo
fuera, reforzamiento positivo, reforzamiento negativo. Fue una hazaña,
pero desde ese momento, llegue a la terapia familiar como base de cambio, en
niños, adolescentes y adultos, llevar una terapia familiar integrativa, es
colocar como escalón principal la comunicación, la escucha activa
(continuará).
Monasterio Comunidad Benedictina Esquipulas.
Me encantó, lo felicito colega es usted un gran profesional y estoy de acuerdo, cada psicólogo es único y busca la mejor forma de ayudar a sus pacientes..
ResponderEliminarGracias, saludos colega. A difundir más la psicología.
EliminarFelicitaciones lic. Sigue adelante.
ResponderEliminarMuchas gracias. Bendiciones
EliminarAdmirable. Lic.felicidades por abrir esa parte tan valiosa de su vida
ResponderEliminarGracias colega. Usted fue parte importante en la formación, junto a todas las compañeras.
EliminarMuchos éxitos en lo que hace. Dios le continúe bendiciendo y prosperando en gran manera.
ResponderEliminarMuchas gracias Manue, se le aprecia.
EliminarExcelente amor. Es usted un gran psicólogo. Lo amo y lo seguiré apoyando en todos sus sueños para hacerlos realidad.
ResponderEliminarMuchas gracias amor, agradecerle por las correcciones en cada oración escrita.
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