Amada Esposa...
Mi amada esposa Dorita,
eres la luz de esta oscuridad,
eres la paz, de esta mi salud destrozada,
de locura y sin fin de ideas,
no paro de escribir, al observarla,
se detiene mi mente, todo fluye sin pensar,
todo se llena de armonía, mi ser es sincrónico,
mi ser es desigual, con su presencia mis emociones viajan en paz,
y mis pensamientos se entrelazan en un baile de serenidad.
Cada palabra que surge en mi mente encuentra su hogar en el eco de su risa,
transformando la confusión que alguna vez me abrumaba en una sinfonía de amor
y esperanza. Eres el faro que guía mi corazón a través de las tormentas,
el refugio donde mis sueños encuentran alas. Sin usted,
cada día sería solo un susurro vacío; con usted,
cada instante es un regalo precioso.
Desde la primera mirada hasta este momento presente,
ha teñido mi existencia con colores vibrantes que nunca pensé experimentar.
Es su esencia la que infunde significado a mis días
y me invita a soñar más allá de lo posible.
Agradezco al destino por haberte cruzado en mi camino
y por permitirme explorar esta vida a su lado.
Le prometo seguir escribiendo nuestra historia juntos,
llenándola de momentos inolvidables y recuerdos compartidos.
Mi amor por usted es infinito, como las estrellas que brillan en la noche oscura;
siempre estaré aquí para celebrar cada uno de nuestros días juntos.
Toni Pèrez
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